
Entrevista
“Tengo mucha morriña”
El fraile, que recibió en Santiago a más de mil jóvenes franciscanos procedentes de 15 países de Europa, asegura que el mundo atraviesa una crisis de valores religiosos
Víctor Cacho// 16/8/2009
José Rodríguez Carballo (Lodoselo, Ourense, 1956), ministro general de la Orden de los Hermanos Menores, termina de ofrecer la eucaristía de envío y despedida a los 1250 jóvenes franciscanos llegados de 15 países europeos, que esta semana realizaron varios tramos del Camino desde León. Ahora se prepara para descansar unos días en la tierra que lo vio nacer.
-¿Vuelve a menudo por Lodoselo?
-Todos los años. Llevo 18 viviendo fuera, pero me siento muy gallego y me gusta hablar con mi gente. Tengo morriña y hay momentos en que hasta prefiero evitar la música gallega.
-¿Existe ya una solución para el claustro del convento ourensano de San Francisco?
-No, y urge una restauración. Tengo constancia por las fotografías de que está abandonado. Ourense no se puede permitir el lujo de tenerlo así, porque es un monumento importante para la ciudad, Galicia y España.
-¿Qué tal en el segundo Encuentro Europeo de Jóvenes Franciscanos?
-Se celebró aquí para revivir la peregrinación que en 1214 realizó san Francisco desde Asís. El tercer mitin será en Polonia, en el santuario de Santa Ana en el 2012, con motivo del octavo centenario de la fundación de la orden de las monjas clarisas.
-¿Cuál fue el mensaje que les transmitió?
-Estos días reflexionaron con los textos del Evangelio que le sirvieron a san Francisco como proyectos de vida. Se les invitó a la misión, a la pobreza, al desprendimiento, y a que se hagan ver como cristianos, para hacer del mundo su claustro, y de las plazas y calles, los púlpitos.
-¿Tan mal está el mundo?
-Visto con los ojos de Dios y desde la fe, y amado con el corazón de San Francisco, la visión sobre la sociedad es siempre positiva. Pero esto no nos lleva a cerrar los ojos ante situaciones en las que los cristianos tenemos una responsabilidad.
-Como por ejemplo…
-Ante la violencia, la injusticia o los derechos inalienables a la vida de las personas. Confío en que los jóvenes emprendan una vida matrimonial, sacerdotal y franciscana. Existe una fuerte crisis de valores religiosos.
-¿Resulta más complicado de solucionar que la actual crisis económica?
-Tarde o temprano saldremos de los problemas económicos, pero es difícil recuperar nuestra identidad como pueblo. La tarea ahora es evangelizar.
-Hay quienes se quejan de las arcas del Vaticano.
-La gente solo se detiene en la fachada, pero el Vaticano destina muchísimo dinero a obras sociales. Es cierto que tiene un patrimonio de gran valor, pero mucho se salvó gracias a él y está ahora al servicio de todos.
-¿Vendrá finalmente el Papa a Santiago el próximo año?
-Ojalá pueda venir. Estuvo como cardenal y en una ocasión me dijo que le había gustado mucho. Se refirió a «aquella ciudad donde las piedras hablan».
-¿Coincide mucho con Francisco Vázquez?
-La relación con Paco es muy familiar, muy fraterna. Cuando me invita a la embajada hablamos a menudo de Galicia e incluso compartimos comida gallega. Ambos echamos mucho de menos esta tierra, pero creo que él me gana porque estuvo más tiempo aquí.