
Diversión por tierra, mar y aire en la comarca
La temporada estival llega a su fin y el turismo de sol y playa se despide hasta el año que viene. La mayor parte de los trabajadores vuelven de las vacaciones y la idea de programar los momentos para el ocio se convierte en uno de los principales alicientes para no caer en la rutina del día a día. Por eso, muchas parejas, familias y grupos de amigos se deciden a aprovechar sus días libres para hacer ejercicio o realizar alguna actividad cultural que los aleje de sus problemas cotidianos. Practicar deportes de aventura cobra cada año más fuerza y los productos relacionados con estas actividades adquieren poco a poco más demanda.
Hasta hace unos años, en la Costa da Morte era extraño encontrar servicios que ofertasen la posibilidad de realizar turismo activo y escenarios acondicionados para poder desarrollarlo, a pesar de los magníficos enclaves naturales con los que siempre ha contado la comarca.
Los amantes del deporte de aventura y alto riesgo tienen en la Costa da Morte un destino que, ya tan solo con su propio nombre, se convierte en más que tentador para tirarse al vacío desde una avioneta o descender en canoa por alguno de los ríos que bañan la zona.
Naturmaz, en Mazaricos, es una de las empresas con la que los apasionados de la adrenalina pueden cumplir sus sueños. Y no solo eso, sino que, quien lo desee, puede apuntarse incluso a alguno de los cursos que ofertan para llegar a convertirse en piloto de paramotor (700 euros) o de ultraligero (desde 1.000). En cualquier caso, para los que, al menos de momento, quieran tan solo una pequeña toma de contacto, la empresa ofrece sus bautismos en ambas especialidades con veinte minutos de vuelo por 70 euros. En todos los casos, los deseos se pueden convertir en realidad en cualquier momento, ya que la empresa «funciona todo el año», indica Juan José Blanco, uno de los socios de Naturmaz.
De puente
Pero la adrenalina se puede descargar también a ras de suelo. Atlantis Adventure, en Cee, ofrece la posibilidad de hacer puenting, por 21 euros el primer salto y, si quedan ganas, por 16 cada uno de los siguientes. «Son tres segundos de emoción y para mucha gente son suficientes, pero hay otros que suben con ganas de más y no dudan en volver a tirarse», explica el gerente de la empresa, Jesús Herrero. El «producto estrella» de esta empresa es, sin embargo, el descenso de barrancos en la desembocadura del Xallas. Casi cuatro horas de intensa actividad por un montante de 35 euros.
En cualquier caso, una tirolina con centenares de metros de longitud y una gincana preparada con todo tipo de pruebas bastan también para vivir, con los pies en la tierra, una experiencia cargada de emoción y de dosis anti-estrés.
Por eso, buena parte de estos servicios se pueden contratar de forma conjunta, a través de paquetes todo-incluido. Programas de multiaventura dirigidos especialmente para grupos y con los que se puede disfrutar, por ejemplo, con sesiones de escalada, puentes de cuerdas, rafting o descenso en kayak o piragua por precios más asequibles que los que se ofertan para practicar de forma individual.
Las empresas aprovechan también los ríos y embalses para desarrollar piragüismo o kayak. Los precios del alquiler de las ambas embarcaciones oscilan entre los 18 y los 23 euros la hora. Pero una de las actividades que goza de más demanda en la comarca, especialmente en las costas de Razo y Malpica, es sin duda el surf.
En el arenal carballés hay hasta tres empresas -Artsurfcamp, Surf&Rock y Galicia Surf Camp- que permiten bailar sobre las olas cualquier día del año. Las tres tienen en los cursos sus productos estrella, cuyos precios varían en función de las horas y de la jornada, desde los 18 euros por sesenta minutos, hasta cerca de los 200 por unas prácticas muy intensas. Lo mismo ocurre en Silfo Camps, en Malpica, con sus clases de iniciación y perfeccionamiento que se llevan a cabo los fines de semana.
Aunque si lo que uno desea es sumergirse en un mar de sensaciones, Buceo Finisterre se convierte en una elección ideal. Un curso de buceo, de cinco días y con todo el equipo incluido, puede realizarse por 330 euros. Pero también, la empresa ofrece salidas puntuales en barco para realizar inmersiones en la ría de Corcubión. La travesía sale a 120 euros, pero la experiencia puede ser inolvidable.
Las rutas de senderismo, los paseos a caballo o el tiro con arco completan la oferta
El turismo activo puede disfrutarse también de una manera un tanto más relajada a través de actividades deportivas como la equitación o el tiro con arco, o simplemente con paseos a pie por las innumerables rutas, con sus diferentes grados de dificultad, diseñadas por los especialistas de las empresas.
El centro de turismo ecuestre O Ventoso, en la parroquia larachesa de Erboedo, ofrece rutas a caballo de una hora por 15 euros, aunque los que deseen acompañar el paseo con una comida o una cena en un restaurante de la zona pueden hacerlo por el doble del importe.
De moda
A pesar de la corta vida del turismo activo en Galicia, hay algunas actividades que incluso ya han pasado su moda, como el puenting o el paracaidismo. Actualmente, el paintball es la atracción más solicitada por los grupos de jóvenes, que se dividen en dos equipos para dispararse bolas de pintura en campamentos preparados para la disputa. La gran demanda ha provocado un considerable aumento del número de estos recintos a lo largo y ancho de la comarca.
Uno de ellos se abrió recientemente en Filgueira, en la parroquia malpicán de Cerqueda. Allí, siempre bajo cita previa, los participantes pueden hacer su propia guerra desde veinte euros, que incluyen la equipamiento y un total de cien bolas. Aunque quien acaba la munición siempre puede recargar otras tantas por cinco euros más.
El paintball también se puede disfrutar con las mismas bolas a través de Naturmaz por 25 euros -aunque la partida con 300 balas sale a 32-, o en los campos que dispone Atlantis Adventure en Fisterra, Cee o Carnota, por 16 euros.
Motor
Las rutas en quad se han convertido en otra de las actividades preferidas por los amantes del deporte de aventura, sobre todo por parte de los más jóvenes. El precio para participar en una de estas rutas ronda los 35 euros la hora.
Y, los que busquen algo diferente, tienen a través de Naturmaz la opción de acudir a cursos de artes marciales a partir de 50 euros o, incluso, a tres días de entrenamientos en un campamento.