¿Cómo voy a recordarte si te pasas las 24 horas correteando por mi mente, jugando con tus muñequitos, olisqueándolo todo, gruñendo como un furby y dándome lametones cuando aún hoy te acerco mi mejilla al cielo?
No se recuerda lo que nunca se olvida. Te quiero mucho, Rey.

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le echamos mucho de menitosss!!!estaba lleno de vitalidad y la casa está muy aburrida sin él, pero sé que la andará liando por ahí fijo
Ahora Maky tiene doble tarea, a ver si aprendió de su hermanito y juega un poco más, que está hecho un abuelete jeje
Vaya… Lo siento mucho.
Es mu difícil decirle adiós a un amigo tan fiel. Aún asi me gusta pensar que de algún modo, serán concientes del vacio que dejan al marcharse y lo mucho que se les quiere.
Mucho ánimo.
Un abrazo.
Y él te querrá a ti, como para no quererte…